Valor venal de una moto: qué es y cómo calcularlo

Cuando se habla de seguros de moto, hay un concepto que se menciona muchísimo y que nunca termina de estar claro: el valor venal.

Un valor que habla de dinero, de cuánto vale esa moto que has asegurado o que quieres asegurar. Uno que influye muchísimo en cualquier posible indemnización en caso de siniestro, y que te conviene conocer tanto por lo que es como por cómo se calcula.

Valor venal de una moto: qué es y cómo calcularlo

Y sí, te vamos a explicar qué es el valor venal y cuál es la forma de calcularlo.

Qué es el valor venal de una moto

El valor venal de una moto es el valor monetario que esta posee. La cantidad económica que se debería establecer en el caso de querer ponerla a la venta. Una cifra muy importante de cara a las pólizas de seguros, como también de cara al mercado de segunda mano y de vehículos de ocasión.

También se le conoce como valor de venta, y hay que dejar claro que no es lo mismo que el valor de compra. Aunque puedan sonar parecidos, no se parecen en absoluto. ¿Por qué? Porque a este último hay que añadirle las ganancias que el vendedor quiera obtener y, por supuesto, los impuestos de la transferencia de titularidad del vehículo.

Este valor venal depende de numerosas variables que miran, principalmente, a la antigüedad de la motocicleta y a sus características técnicas. También se valoran los accesorios de serie y los que no lo son, sobre todo estos últimos, siempre y cuando hayan sido registrados.

Es algo importante ya no solo desde la perspectiva de la venta, también desde el punto de vista de las pólizas de seguros. Las aseguradoras son las primeras en tener en cuenta al valor venal de una moto en caso de tener que abonarla por algún tipo de indemnización a raíz de un siniestro.

Cómo se calcula

Como ya hemos mencionado, este valor de venta depende de diversas variables. En caso de un siniestro, es la cifra correspondiente al precio que tendría justo antes de que este hubiera tenido lugar.

Lo primero que se tiene en cuenta a la hora de llevar a cabo el cálculo es la marca y el modelo, junto con la antigüedad y los accesorios que no son de serie y estén declarados. Por extraño que parezca, ni el kilometraje ni el estado de la moto, mejor o peor cuidada, influyen en esto.

También hay que añadir las visitas al taller. Cualquier arreglo que se le haga al vehículo, sobre todo aquellos de tipo mecánico, puede influir también en el valor venal. No hay cuantías claras, ya que todo depende del impacto de las reparaciones y de cómo estas afecten al conjunto del ciclomotor.

Luego hay que tener en cuenta lo que establecen las tablas del Ministerio de Hacienda. Según estas, el valor venal depende también de los precios medios de venta que se aplican sobre el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, el Impuesto Especial sobre Determinados Medios y el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.

A partir de todo eso, Hacienda da un valor a la moto en cuestión con el que se calculan los impuestos a pagar por ella al comprarla de segunda mano. Asimismo, también es algo que influye en el impuesto de circulación obligatorio anual.

Con el modelo y la marca en una mano, en la otra se tiene que aplicar el tanto por ciento dictaminado por el Ministerio de Hacienda. Esta cuantía va bajando con el paso de los años. Y es que, como ya hemos mencionado, la antigüedad es uno de los factores que influyen en el valor venal.

¿Cuál es el decrecimiento y cuáles son los porcentajes? Estos:

  1. 1 año de antigüedad o menos: 100%
  2. Entre 1 y 2 años: 84%
  3. Entre 2 y 3 años: 67%
  4. Entre 3 y 4 años: 56%
  5. Entre 4 y 5 años: 47%
  6. Entre 5 y 6 años: 39%
  7. Entre 6 y 7 años: 34%
  8. Entre 7 y 8 años: 28%
  9. Entre 8 y 9 años: 24%
  10. Entre 9 y 10 años: 19%
  11. Entre 10 y 11 años: 17%
  12. Entre 11 y 12 años: 13%
  13. 12 años o más: 10%

¿Elige la aseguradora siempre el valor venal?

Aunque es lo habitual, las aseguradoras no siempre eligen el valor venal para establecer coberturas con las pólizas de seguro. En ocasiones, optan por aplicar el valor de vehículo o el valor de mercado que este puede tener.

El método que más se suele aplicar es, en caso de seguro de moto a todo riesgo, pagar el valor de vehículo nuevo tras la primera matriculación, durante el primer año. Después de ese plazo, ya se opta por el valor venal mejorado (valor venal más un porcentaje variable) y, por último, el valor venal tradicional.

Es muy importante tener esta información en cuenta, ya que es lo que determina el grado de indemnización por las diferentes coberturas que puedas tener en tu ciclomotor. Compara y haz cálculos cuantas veces sea necesario.